1. BIOGRAFÍA DEL AUTOR.

Francisco Ferrer i Guardia nació en enero de 1859 en Alella (Barcelona). Pertenecía a una familia católica, campesina acomodada. Después de recibir su primera educación en la escuela del pueblo, Ferrer se marchó a Barcelona a trabajar con un comerciante de harina, posterior causante de su acercamiento a los republicanos. Fue entonces cuando entró en contacto con la realidad obrera y se influenció por el espíritu anticlerical. Cuando aún no había cumplido quince años, el comerciante le inscribió en clases nocturnas. En los años que siguieron, el joven autodidacta estudió el ideario de Pi y Margall y conoció las doctrinas de los internacionalistas.
Más tarde, en 1878 trabajó en la compañía de ferrocarriles donde conoció a la que se convertiría en su esposa. A partir de 1883, su labor como revisor del trayecto Barcelona-Cervère, le sirve para convertirse en enlace entre los partidarios de Ruiz Zorrilla del interior y del exterior.
Tras verse implicado en el intento fallido del General Villa Campa, partidario de Ruiz Zorrilla, Ferrer se exilió a París. Gracias a los viajes que realizó por Europa, tuvo la oportunidad de conocer diversas instituciones educativas avanzadas. En París, fue secretario de Zorrilla y profesor de español. En 1982, participó en el Congreso Librepensador de Madrid.
En 1901 creó la Escuela Moderna. El éxito de esta novedosa escuela fue confirmado por la creación de múltiples centros racionalistas en España. Posteriormente, Ferrer fundó la Liga Internacional para la Educación Racional de la Infancia.
Ferrer intentó formar parte del movimiento obrero catalán participando activamente en la acción cultural y los principios anarcosindicalistas. Su ideología en los años ochenta y principios de los noventa era republicana. Más en concreto, Ferrer pertenecía al Partido Republicano Progresista de Zorrilla. Con el paso del tiempo, cambiará hacia un aspecto más anarquista, siendo partidario de la huelga general e incluso subvencionando un periódico con este título: “La huelga general”.
El día en que el rey Alfonso XIII contraía matrimonio, el 31 de Mayo de 1906, Mateo Morral lanzó una bomba que mató a veintitrés personas. Tras este hecho, acusaron a Ferrer de complicidad, pero como no pudieron probar los cargos, tuvieron que liberarlo después de un año en prisión.
El nombre de Ferrer estuvo ligado a los acontecimientos de la Semana Trágica de Barcelona (1909). Y aunque nunca se demostró la culpabilidad o inocencia de Ferrer, fue condenado y ejecutado en Montjuïc el 13 de octubre de 1909.
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1.1CONTEXTO HISTÓRICO

1.1.1.- Marco Político:
Ferrer i Guardia vive en una época de cambio político marcada por los cambios en el sistema, en el gobierno y en la sociedad.
Se produce la llamada “Revolución Gloriosa” en 1868, que supone el fin de la monarquía de Isabel II. Hay una gran tensión entre carlistas y demócratas, la economía rural empieza a decaer por la ebullición del capitalismo y la industrialización. Se levanta una clara protesta por parte de la población en general, provocando revueltas. Existe un claro sentimiento democrático, pero no está muy bien definido. Con todos estos problemas, los republicanos fomentan revueltas y levantamientos populares, pero aun no es un movimiento fuerte en España, puesto que los partidarios de la República están divididos desde su interior.
En 1874, triunfa de la monarquía Borbónica, se reconoce internacionalmente a Alfonso XII como rey de España. Se proclama la Constitución de 1876, con dos partidos principales, el conservador y el liberal.Mientras que el grupo de conservadores estaba integrado por los alfonsinos, los liberales se agruparon a la izquierda moderada burguesa.
En 1880, Salmerón y Zorrilla organizan el Partido Democrático Progresista, y Sagasta funda el Partido Liberal Fusionista. Durante la Restauración se produce el llamado Turno de Partidos entre Cánovas y Sagasta. En esta etapa se suceden los gobiernos progresista y moderado durante la regencia de Mº Cristina.
En 1890 se introduce el sufragio universal en España y se aprueba el Código Civil. En 1899, se crea el Ministerio de Instrucción Pública. En 1900 se crea una legislación laboral, en la que se regulariza la seguridad social, los accidentes de trabajo y el trabajo de mujeres y niños. Se declara en 1901 el estado de guerra para reprimir las agitaciones obreras.
El pensamiento de Ferrer está muy influenciado por todos los cambios políticos.



1.1.2.- Marco social y educativo:
A principios del siglo XX, el analfabetismo superaba el 50% de la población, este porcentaje aumentaba en las clases más bajas de la sociedad; solo 6 de cada 18 millones de habitantes eran capaces de leer y escribir. Nos encontramos ante un momento histórico complicado: La industrialización, van a aparecer asociaciones de obreros que demandan Cultura y Educación.
Hasta el momento, el estado, empobrecido por los efectos de las guerras, la corrupción, los atrasos en la administración apenas dedicaba parte del presupuesto a la educación, por ello los maestros tenían que dar sus clases en lugares oscuros, el sueldo era muy bajo y existía un claro desprecio a la profesión. Aquí vemos la poca importancia que la educación tenía para el momento, en una frase del Ministro Bravo |[1]:
“España no necesita hombres que sepan, sino bueyes que trabajen”.
Los historiadores diferencian en esta época dos grupos principales, los “tradicionales”, quienes defendían a la Iglesia y querían una educación católica, es decir, una enseñanza confesional; y los “innovadores”, quienes creían en una renovación pedagógica por la cual España se transformara.
Entre aquellos que buscaban un cambio de la educación en España, podríamos destacar la Institución Libre de Enseñanza. Sin embargo, los que prevalecieron fueron los tradicionales, pues hasta el momento gran parte de la responsabilidad de la educación la tenía la iglesia, que seguía rigiéndose bajo los antiguos dogmas.
Ante todas estas circunstancias nacen las ideas nuevas ligadas al concepto de educación; coeducación de sexos, práctica de deporte, contacto con la naturaleza, racionalismo, empirismo, laicismo…
La Institución Libre de Enseñanza encabezada por Giner de los Ríos en 1876 junto con un grupo de profesores universitarios, buscaba la formación integral y en libertad de los alumnos. Se basaba en el krausismo y apoyaba la curiosidad científica, el anti-dogmatismo y la actitud crítica.
Más adelante aparece La Escuela Moderna de Ferrer i Guardia, en la cual se tiene como principales valores: la coeducación de sexos y de clases; pretende educar bajo unos ideales de igualdad, respeto, gran importancia del juego…


2. PRINCIPALES OBRAS DEL AUTOR.
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La obra más importante de Francisco Ferrer i Guardia es La Escuela Moderna, en la que s muestra elideario y las experiencias de la escuela.
Además, Ferrer dejó escritos numerosos artículos y libros de los cuales destacaremos algunosde ellos: L´espagnol practique (1895), Enseigné par la methode Ferrer (1895), Los pecados capitales (1900), Cuento ateo (1900), Ferrer y la Huelga General (1909).
Tras su muerte se publicaron las siguientes publicaciones : La Escuela Moderna (1910), Póstuma explicación (1910) y Alcance de la enseñanza racionalista (1910).Fue fundador también del “Boletín de la Escuela Moderna”.

3.PENSAMIENTO PEDAGÓGICO

3.3.- Pedagogía Libertaria y racionalista: La pedagogía libertaría de Ferrer nace como consecuencia de las influencias francesas de la época. Éste admira las reformas educativas llevadas a cabo en Francia, tales como la enseñanza primaria gratuita y laica. Pero, pronto se desilusiona a ver que los antiguos vicios educativos no han sido erradicados sino, solo sustituidos. De éste modo, decide crear unos principios ideológicos que son los que regirán su escuela.
Propone la escuela como intermediario de una revolución social, pero no puede llevarse a cabo sin una revolución en la mente y en los corazones de los hombres. Considera que sin educar al pueblo la revolución liberadora fracasaría pues cree que se necesita mejorar el nivel cultural y dar a conocer los principios de ésta.

En 1898, es cuando se crea el Comité Pro-enseñanza Libertaria, donde Ferrer empieza a profundizar en su pensamiento y cuyas premisas coinciden con su ideología, tales como el principio de una educación integral, racional, mixta y libertaria, contraria a los programas escolares de la época. Poco a poco entra en contacto con la ideología anarquista y con los aires renovadores y librepensadores de éstos.
La enseñanza la considera como un problema político crucial donde las clases burguesas poseían el control de la escuela. Ferrer quería romper con esta situación y por ello apuesta por una pedagogía científico-racional basada en los principios de la ciencia positiva como medio de conocimiento auténticamente válido, la cual deberá estar al servicio del individuo y de la sociedad. Él pone toda esperanza de regeneración en ésta pues la considera “maestra de la vida”. La educación racionalista no puede afirmar ni negar nada que no sea demostrable científica y comprensiblemente como recoge en su obra “la Escuela Moderna”:

“La misión de la enseñanza consiste en demostrar a la infancia, en virtud de un método puramente científico, que cuando más se conozcan los productos de la naturaleza,(…) saldrán de nuestras escuelas hombres y mujeres dispuestos a cultivar todos los ramos del saber y de la actividad, guiados por la razón e inspirados por la ciencia y el arte, que embellecerán la vida y justificarán la sociedad. No perdamos, pues, el tiempo pidiendo a un dios imaginario lo que únicamente puede procurarnos el trabajo humano.” |[2]
Sus pensamientos libertarios se plasmaron en una institución, la “Escuela Moderna”, pero no será hasta 1936 cuando se ponga en funcionamiento. Su principal ideal no es imponer sino, exponer. En ella se analizan todas las religiones, las morales, las ciencias, sin imponer ninguna, para dejar libertad al niño que elija con la que más se identifique. Por ello, el aspecto que más la define es el libertario pues, deja a un lado los dogmas y forma individuos renovadores y competentes, elimina prejuicios sociales y desarrolla la autonomía del alumno como menciona Ferrer i Guardia:

“Hemos visto el prospecto de un centro de enseñanza establecido en nuestra ciudad, en el que se prescinde de dogmas y sistemas, pues se propone librar al mundo de dogmas autoritarios, sofismas vergonzosos y convencionalismos ridículos”.|[3]
Entendida de este modo, es un arma revolucionaria por ser la precursora de una nueva vida y llevar en sí el germen de la libertad. De ésta forma el maestro se convierte en guía de ideas y realidades, más que inculcador de verdades concretas.
Por ello, el laicismo es un ideal básico de la pedagogía libertaria y racionalista. Dicho principio niega todo tipo de dogma y se proclama la escuela neutra y la exclusión de todo tipo de creencias sobrenaturales en la enseñanza.
“(…) no hay razón ni puede haber pretexto para que en la escuela de primeras letras, a que asiste el pueblo cuando puede asistir a ella, se enseñe que Dios hizo el mundo de la nada en seis días, ni toda la colección de absurdos de la leyenda religiosa.”|[4]
Entre los seguidores de Ferrer se dio una amplia gama de actitudes por lo que la religión se refiere, desde los que manifestaron una tolerancia más o menos permisiva hasta aquellos que militaron en un anticlericalismo declarado.
Defendió también una coeducación conjunta de niños y jóvenes de ambos sexos. Ésta práctica se encuentra unida a los principios de racionalismo y laicismo y es profundamente revolucionaria, ya que ataca a la sociedad patriarcal.
Apuesta por una educación integral la cuál potencie el desarrollo de la personalidad humana y que integre el trabajo manual e intelectual, estimulando el hacer y el saber. Esto último no se pudo llevar a la práctica en su totalidad pues carecían de medios y formación pedagógica necesaria.

El principio más característico de éste movimiento pedagógico es la ausencia de premios y castigos. Nació como base de la idea de igualdad y solidaridad. No pretende transmitir un cuerpo concreto de doctrina, sino más bien estimular las facultades de cada individuo. Elimina los exámenes por considerarlos una pérdida de tiempo. Apuesta porque en su clase reine la paz, la armonía, la alegría y la confraternidad.

El objetivo principal de la pedagogía racionalista es hacer “de cada mujer y de cada hombre un ser consciente, responsable y activo, que determinará su voluntad por su propio juicio, asesorado por su propio conocimiento, libres ya para siempre de la pasión sugerida por lo explotadores del respeto a los tradicional y de la charlatanería de los modernos forjadores de programas políticos”.
|[5]

4.INICIATIVA EDUCATICA/ESCUELA/INSTITUCIÓN

El pensamiento pedagógico de Ferrer I Guardia está estrechamente ligado al modelo de escuela que desarrolló, por ello en este apartado se recogen los principios pedagógicos en los que basó su escuela y que definen su pensamiento:

4.1-La coeducación de clase y sexos:
La coeducación de sexos es algo fundamental según el autor para alcanzar el ideal de la enseñanza racionalista. El propósito de la enseñanza debe ser que ambos sexos tengan la misma educación y las mismas oportunidades para desarrollar su inteligencia
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.

Para Ferrer, la mujer, históricamente ha asumido un papel de inferioridad respecto al varón, y la única manera de compensar esta desigualdad y alcanzar una relación de igualdad y compenetración es a través de la enseñanza. En este sentido, la iglesia ha fomentado esta soberanía del hombre respecto a la mujer. A través de este fragmento, se sintetiza el papel de la iglesia según Ferrer:
“Padecería ceguera de inteligencia quien no viese que, bajo la inspiración del sentido cristiano, están las cosas, respecto al problema de la mujer, en el mismo ser y estado que lo dejara la Historia Antigua: o quizá peor, y con agravante de mucho peso. Lo que palpita, lo que vive por todas partes en nuestras sociedades cristianas como fruto y término de la evolución patriarcal, es la mujer no perteneciéndose a sí misma, siendo ni más ni menos que un adjetivo del hombre, atado continuamente al poste de su dominio absoluto, a veces….con cadenas de oro. El hombre la a convertido en perpetua menos. Una vez mutilada ha seguido para con ella uno de los términos de disyuntiva siguiente: o la oprime y le impone silencio, o la trata como niño mimado….a gusto del antojadizo señor”|[6]
En el fragmento se hace alusión al papel de sumisión de la mujer a lo largo de la historia, marcado por la doctrina de la iglesia y por el modelo de sociedad patriarcal que se ha desarrollado en la sociedad. Por todo ello la mujer solo a podido adoptar esa sumisión y ha sido tratada como “un niño mimado” sin criterio ni capacidad de elección. Y para salir de esta situación y conseguir la igualdad de sexos, la única herramienta con la que cuentan es la educación:
“La mujer no debe estar recluida en el hogar. Su radio de acción debe dilatarse más allá de las paredes de su casa y debería alcanzar a donde llega y termina la sociedad…Los conocimientos deberían ser en cantidad y calidad, los mismos que al hombre se le proporcionan (…)”|[7]
En cuanto a la coeducación de clases, otra de sus ideas fundamentales, Ferrer manifiesta la misma opinión. Parte de la base de que al tratarse de niños, han de dejarse al margen las rebeldías y las luchas sociales (que si defiende en los adultos) y ha de educarse desde la inocencia propia en esta edad. No cree en un modelo de escuela que separe a pobres y ricos. Hacer una escuela gratuita para niños sin recursos, solo fomenta que se marque ya desde la infancia a una clase desheredada y se fomente el odio y la rebeldía a las clases explotadoras. La solución que el autor aporta es adecuar un sistema de retribución en función de los recursos económicos. En relación con esta idea, Ferrer considera que la escuela no debe estar en manos del Estado para garantizar la igualdad.

4.2-ENSEÑANZA INTEGRAL
Respecto a la higiene escolar, la escuela debe tener una doble función. Por un lado, si se instruye a los niños desde la escuela sobre la necesidad de mantener unos hábitos de higiene.Él mismo será el que transmita esta necesidad en casa y de alguna manera “eduque” a sus familias de la importancia de mantener esta higiene. Y por otro lado, en la propia escuela se dará un servicio sanitario. Así la escuela dejara de ser un medio de transmisión de epidemias. Se dan incluso las pautas de cómo ha de desarrollarse en la escuela servicio médico en el Boletín de la Escuela Moderna (Doctor Martínez Vargas, Boletín de la Escuela Moderna):|[8]

“1º: Salubridad del edificio.” En este punto se definen las pautas higiénicas del entorno y el mobiliario de la escuela. Se deben tener en cuenta la iluminación, la ventilación, la instalación de los retretes…
“2º: Profilaxis de las enfermedades transmisibles.” Este apartado se dirige a la actuación de la familia en caso de enfermedad del niño. Ya que si el niño está enfermo no se debe ocultar en la escuela, sino por el contrario comunicar al centro para evitar la propagación de una epidemia.
“3º: Función normal de los órganos y crecimiento”. Se habla aquí del papel del médico en el centro. Este, debe llevar un seguimiento sobre el alumno, para detectar posibles problemas a tiempo, evitando así un mal mayor.
“4º: Educación física y adaptación de los estudios a la capacidad intelectual de cada niño”. En este punto, médico y maestro han de ponerse de acuerdo en cuanto a la graduación del ejercicio físico e intelectual del niño según sus capacidades, para evitar sobrecargarle y ocasionarle problemas de salud
“5º: Educación e instrucción sanitarias”. Se ha de fomentar en el centro, la información en el alumno en cuestiones higiénicas. Esto se hará a través de conferencias periódicas. Los conocimientos, se adecuarán a la edad del niño. Gracias a esta instrucción, el niño se convertirá en fuente de información para su entorno.
“6º: Redacción de un cuaderno biológico”. Aquí se propone la creación de un cuaderno donde se recoja el historial académico y sanitario del alumno, a fin de que en caso de que se produzca una epidemia se pueda saber que alumnos tienen riesgo de padecer la enfermedad, y cuales ya la han superado. Pudiendo llevar así un control en la propagación de estas enfermedades en el ámbito escolar.

Todas estas medidas suponen un gran avance en la higiene y la salud. Y a través de esta educación se consigue inculcar una cultura en torno a algo tan básico y fundamental como es la higiene para una sociedad.
Aprendizaje a través del juego y educación física.
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Ferrer atribuye gran importancia en la educación del niño al juego. En primer lugar porque la atención y la alegría que producen estas actividades en el niño, le otorgan un momento idóneo para desarrollar su aprendizaje:

“El contento, como afirma Spencer, “constituye el tónico más poderoso; acelerando la circulación de la sangre, facilita mejor el desempeño de todas sus funciones; contribuye a aumentar la salud cuando la hay, y a restablecerla cuando se ha perdido. El vivo interés la alegría que los niños experimentan en sus pasatiempos, son tan importantes como el ejercicio corporal que los acompaña (…)” |[9]
Esta idea la relaciona también con la religión. Por el contrario, él propone, que se viva la vida y se goce. Por lo que es importante que los niños aprendan divirtiéndose.
También el juego cumple una función liberadora, ya que le permite al niño soñar, dar rienda suelta a sus instintos y desarrollar su potencial y su creatividad. De forma espontánea el niño se orienta hacia lo que le gusta:
“El ardor y vehemencia con que hacen esto muestran cuán profundamente real es para ellos, y revela además que los instintos en los niños no difieren absolutamente de los instintos de la edad viril. El juego espontaneo, que es la preferencia del niño, predice su ocupación o disposiciones nativas (…)” |[10]
Por último, es también el juego, una forma de enseñar al niño valores como el altruismo y la solidaridad. Los padres y profesores deben aconsejar al niño mediante el juego, de la importancia de la tolerancia y la solidaridad en beneficio de todos.
En cuanto a la educación física se le da también importancia, en la medida de que favorece al desarrollo integral del alumno.


Formación del profesorado:
En la obra La Escuela Moderna, encontramos el siguiente fragmento, que resume bastante bien su opinión respecto a la formación pedagógica de los maestros y al papel que estos han de adoptar en el proceso educativo del alumno:
“(…) preciso es dejar a los niños la ocasión de desplegar la naturaleza, y la tarea de los padres y los educadores consiste en no impedir su desarrollo. Sucede como con las plantas: cada cosa tiene su tiempo; primero las yemas y la hojas, después las flores y los frutos; pero mataréis la planta si la sujetáis a procedimientos artificiales para obligarla a invertir el orden natural de su desarrollo. Preservad, sostened, regad; he ahí la labor de los educadores.” |[11]
Ferrer considera que los maestros de su escuela deben tener formación pedagógica, dejar de lado las ideas tradicionales e impartir ssus clases con libertad, pudiendo así tener iniciativas propias. Además comenzó una Biblioteca escolar racionalista, en la cual se podían encontrar obras como "Las aventuras de Nono" de Juan Grave; obra que encantaba a los niños y que suscitaba gran interés entre los profesores debido a las ideas racionalistas y científicas que en ella se plasmaba. La Biblioteca contó con la colaboración de muchos autores de ideología racionalista, además los alumnos tenían la posibilidad de crear sus propios libros de texto.

Inexistencia de exámenes y concursos
Respecto a este principio, Ferrer es claro a la hora de rechazar estas prácticas en la escuela. Por varias razones: porque a los niños les supone una situación traumática el someterles al estrés de tener que demostrar todos sus conocimientos en estas pruebas. Los exámenes también fomentan la competitividad, la rivalidad y la vanidad. Además, en estas pruebas entra también en juego el amor propio de los padres, que quieren que su hijo sobresalga en la escuela, sin importarles las consecuencias negativas que esta presión puede acarrearle al niño.

Las calificaciones no siempre son justas y no tienen porqué corresponderse con los conocimientos del alumno.
“En crudo, somos adversarios impertinentes de los indicados exámenes. En el colegio todo tiene que ser efectuado en beneficio del estudiante. Todo acto que no consiga este fin debe ser rechazado como antiético a la naturaleza de una positiva enseñanza. De los exámenes no saca nada bueno y recibe, por el contrario, gérmenes de mucho malo el alumno. A más de las enfermedades físicas susodichas, sobre todo las del sistema nervioso y acaso de una muerte temprana, los elementos morales que inicia en la conciencia del niño ese acto inmoral calificado de examen son: la vanidad enloquecedora de los altamente premiados; la envidia roedora y la humillación, obstáculo de sanas iniciativas, en los que han claudicado; y en unos y en otros, y en todos, los albores de la mayoría de los sentimientos que forman los matices del egoísmo” |[12]

No fomentar el aprendizaje por premios o castigos
En cuanto a los castigos, Ferrer rechaza totalmente este tipo de prácticas ya que, las considera irracionales y atávicas. Y defiende que en las escuelas libres debe reinar la paz, la alegría y la confraternidad. De la misma manera rechaza los premios, para así no fomentar la competitividad o el considerar a los alumnos como mejores o peores. El fin debe ser que cada alumno desarrolle sus capacidades sin que sus esfuerzos se dirijan a recibir un premio o evitar una sanción.


Escuela racional y científica:
“La educación debe ser racional y científica, de tal manera que destruya todas las concepciones y mitos, basados en la fe y en el dogmatismo irracional “ |[13]
Para superar estas concepciones y dogmas erróneos, se ha de incentivar en el niño que no base su conocimiento en la fe, sino en la experiencia y la demostración racional.

El autor en su programa de La Escuela Moderna define el objetivo de la escuela:
“La misión de la Escuela Moderna consiste en hacer que los niños y las niñas que se le confíen lleguen a ser personas instruidas, verídicas, justas y libres de todo prejuicio” |[14]
Laicismo
En la concepción de su escuela, Ferrer propone desvincular la enseñanza de la religión y la política. Así mismo, también defiende que se eduque a través de una enseñanza racional y científica, en la que el alumno construya su conocimiento a partir de la comprobación con un método puramente científico.
“Trátase, en suma, de inculcar a los cerebros infantiles la idea de que al ser mayores obtendrán más bienestar en la vida social cuanto más se instruyan, cuanto mayores sean los esfuerzos que ellos mismos hagan para procurárselo; y que más cerca estará el día de la felicidad general cuanto más pronto se hayan desprendido de todas las supersticiones religiosas y similares que hasta ahora han sido la causa de nuestro malestar moral y material” |[15]

4.3-INSTRUCCIÓN POPULAR
La Escuela Moderna tiene también como objetivo la instrucción popular, que se desarrolla a través de conferencias dominicales para alumnos, familias y el resto de la sociedad, y a través, de la difusión del Boletín de la Escuela Moderna. Debido a la gran acogida de esta iniciativa, se crea dentro de la Escuela Moderna una Universidad Popular con el fin de ofrecer a todo ser humano el derecho a saber. En ella se da un servicio gratuito a toda la sociedad, que acude con asiduidad a las conferencias impartidas por los doctores Martínez Vargas y Odón De Buen.



4.4 DIFICULTADES INICIALES EN LA ESCUELA MODERNA

En la creación de la “Escuela Moderna” también hubo dificultades. Unas fueron provocadas por la situación general de la enseñanza española, otras debidas a las consecuencias de la guerra y otras, causadas por los propios liberales.

En España la situación escolar era muy deficiente, la tasa de escolarización era muy baja y la mayoría de los niños escolarizados no asistían a clase con asiduidad. El mayor problema se produjo en el mundo rural, donde los pequeños municipios carecían de escuela ya que creían no necesitarla y los niños comenzaban muy jóvenes las tareas agrícolas. Por otro lado, en los municipios en los que sí había escuela, el problema estaba en que se buscaban maestros instruidos en ideas librepensadoras, pero al no hallarlos, hubo que buscar alternativas. Una de estas alternativas fue el ofrecimiento voluntario de los miembros más instruidos de Juventudes Libertarias para realizar la labor de maestros.

Dentro de las escuelas, se echó de menos la comunicación entre ellas, y una organización que hubiese permitido profundizar en los principios y métodos de la pedagogía racionalista. Todo esto se vio incrementado por la escasez de recursos económicos y materiales. No fue posible cumplir los deseos populares de renovación de locales inadecuados, aumento de plantillas del profesorado y desarrollo de campañas de alfabetización.


5.- CONCLUSIONES

Tras la labor de estudio e investigación llevaba a cabo por el equipo de trabajo en torno a la figura de Ferrer y Guardia podemos concluir:

La Escuela Moderna sentó un precedente en nuestro país, con respecto a la coeducación, ya que en ese período no era habitual la educación mixta.

Ferrer ponía especial énfasis en la formación integral del individuo y en la educación racional y científica como medio de transformación social.

Su pensamiento pedagógico se vio fuertemente influenciado por las ideas libertarias y anarquistas con las que tomó contacto. Esto quedó plasmado en su modelo educativo.

La figura de Ferrer, supuso un gran impulso hacia una educación que respetase las libertades individuales, justa y con los mismos derechos para todos independientemente del sexo o la condición social. Realizó una gran labor educativa acercando la cultura a la sociedad, a través de la universidad popular y las conferencias dominicales, como medio de progreso y evolución.

Tanto la figura de Ferrer como su acción pedagógica fueron injustamente silenciadas y poco valoradas durante un periodo histórico, principalmente dentro de nuestras fronteras, pero afortunadamente en la actualidad se empieza a reconocer su gran labor educativa y social.




6.- BIBLIOGRAFÍA

Carreño, Miriam (2000) Teorías e instituciones contemporáneas de la educación. Madrid: Ediciones Síntesis

Eslava Galán, Juan (1998) Historia de España contada para escépticos. Madrid: Editorial Planeta

Ferrer I Guardia. F. (1976) La Escuela Moderna (1ªed.) Madrid: Ediciones Júcar.

Solá P. y Gussinyer (2000) Cuadernos de pedagogía, especial 25 años. Pedagogías del siglo XX cap nº2. Barcelona: Cisspraxis

Tiana Ferrer A. (1987) Educación libertaria y revolución social (España, 1936-1939) Madrid: Aula Abierta

Trilla, Jaime (2008) El legado pedagógico del s.XX para la escuela del s.XXIMadrid: Editorial Graó

www.laic.org/cas/index.php 17/03/2011

8.- INFORMACIÓN ADICIONAL

http://www.rtve.es/alacarta/videos/panorama/panorama-viva-la-escuela-moderna/714761/

Este enlace es un video documental que ilustra bastante bien la lucha de este autor por una educación mejor para todos, y sirve para situarnos un poco mejor en el contexto sociocultural del autor.



|[1]]] Presidente del consejo de ministros en 1868.

|[2]]]Ferrer I Guardia. F. (1976) La Escuela Moderna (1ªed.) Madrid: Ediciones Jucar, p, 103
|[3]]] Ibidem, p, 12|[4]]] Ibidem, p. 37

|[5]]] Solá P. y Gussinyer (2000). Cuadernos de pedagogía, especial 25 años. Pedagogías del siglo XX cap. nº 2. Barcelona: Cisspraxis.



|[6]]] Ferrer I Guardia. F. (1976) La Escuela Moderna (1ªed.) Madrid: Ediciones Jucar, p. 103

|[7]]] Ibidem, p. 52
|[8]]] Ibidem, p. 62
|[9]]] Ibidem, p. 68
|[10]]] Ibidem, p. 37
|[11]]] Ibidem, p. 77,78
|[12]]] Ibidem, p, 92
|[13]]] Carreño, Miryam (2000) Teorías e instituciones contemporáneas de la educación. Madrid: Ediciones Síntesis, p. 107
|[14]]] Op.cit, p. 37,38
|[15]]] Ibidem, p. 104